A pesar de su asociación
a Gran Bretaña, el Labrador Retriever llego allí en 1830 con pescadores
de Terranova que les usaban para ayudarles a extender las redes. El
conde de Malmesbury, que según parece les dio nombre, compro su primer
Labrador en 1830 a un pescador que iba de Terranova a Poole, Dorset.
Una gran conocedora del Labrador fue condesa Howe, cuyo perro, Champion
Bramshaw Bob, se convirtió en un campeón en las pruebas de campo en
Gran Bretaña y gano dos veces el Best in Show en Crufts. Durante un
tiempo eran negros. Labradores amarillos son ahora muchos más populares,
aunque contemplar en el campo uno negro es un placer. Desgraciadamente,
hay tanta mezcla en los negros que la belleza de un Labrador negro de
pura raza se ve muy poco fuera de los círculos deportivos y de exposición.
Sigue estando entre los perros más populares. De primera para la caza
y buen nadador, es ideal para combinar el papel de compañero deportivo
y animal de compañía. También es un valioso competidor en las pruebas
de obediencia, tiene muchos participantes en el ring y trabaja como
guía para los ciegos.
Carácter
y cuidados:
Exuberante cuando es joven,
pero fácil de adiestrar, el labrador es bueno con los niños y raramente
parece meterse en problemas. Necesita mucho ejercicio y un cepillado
regular. Se puede tener en casa como animal de compañía o en una perrera
exterior.
Otras
características:
Cabeza ancha con un stop
definido; ojos medianos; orejas ni largas ni pesadas; pecho de buen
ancho y profundidad: característica cola de "nutria".